-Huntelaar- The Forgotten’s Warriors

Just another WordPress.com weblog

Beneficios de la actividad fisica Julio 5, 2007

Archivado en: Uncategorized — markoelgueta @ 2:41 am

INTRODUCCION:

En la actualidad parece claramente demostrado que mientras que el sedentarismo supone un factor de riesgo para el desarrollo de numerosas enfermedades crónicas, entre las que destacan las cardiovasculares por representar una de las principales causas de muerte en el mundo occidental, el llevar una vida físicamente activa produce numerosos beneficios, tanto físicos como psicológicos, para la salud.

No es fácil definir el término salud ya que cada persona tiene una percepción y vivencia personal de ella, dependiendo de lo que cada uno considera normal, del nivel socioeconómico, religión, forma de vida y cultura, la cual aporta el patrón que define la forma de estar o de ser sano. Muchas definiciones hacen referencia a la ausencia de enfermedad como concepto de salud, como por ejemplo la de Samuel Johnson en su Diccionario (1775), que dice que la salud “consiste en estar robusto, ileso o carente de malestar, dolor o enfermedad”. Según la O.M.S. (Organización Mundial de la Salud), la salud se puede definir como “el estado de completo bienestar físico, mental y social y no sólo la ausencia de enfermedades”.

Una de las motivaciones para la realización de ejercicio físico es la búsqueda de ese estado de bienestar que se acerque al concepto individual de salud como componente básico de la calidad de vida.

¿Es sano hacer ejercicio?

Según estudios realizados, parece que existe una relación entre la actividad física y la esperanza de vida, de forma que las poblaciones más activas físicamente suelen vivir más que las inactivas. Por otra parte, es una realidad que las personas que realizan ejercicio físico de forma regular tienen la sensación subjetiva de encontrarse mejor que antes de realizarlo, tanto desde el punto de vista físico como mental, es decir tienen mejor calidad de vida. Parece evidente por lo tanto que la práctica de ejercicio físico tiene algo de positivo para la salud.

El cuerpo humano ha sido diseñado para moverse y requiere por tanto realizar ejercicio de forma regular para mantenerse funcional y evitar enfermar. Actividad física es todo movimiento corporal producido por los músculos y que requiere un gasto energético. Ejercicio físico es un tipo de actividad física que se define como todo movimiento corporal programado, estructurado y repetitivo realizado para mejorar o mantener uno o más de los componentes del estado de forma física. Cuando el nivel de actividad física no alcanza el mínimo necesario para mantener un estado saludable, se habla de sedentarismo.

Durante nuestra infancia y adolescencia la mayoría de nosotros mantiene un nivel de actividad física más que suficiente a través del juego y de diferentes actividades deportivas. Pero las oportunidades de realizar ejercicio físico se reducen a medida que nos hacemos adultos. Además, a diferencia de generaciones precedentes, cada vez son menos los que realizan, ya sea en el trabajo o en el tiempo de ocio, actividades que impliquen algún tipo de trabajo físico. En cualquiera de los países del mundo que llamamos desarrollado, los indicadores de actividad física muestran cifras realmente desalentadoras. Según distintas estadísticas el sedentarismo afecta de un 40 a un 60% de la población, y sólo 1 de cada 5 individuos alcanza el mínimo de actividad física recomendado para la salud.

¿Cuales son los beneficios de la actividad física para la salud?

En una breve y muy acertada declaración, el Dr. K. H. Cooper define el ejercicio físico como “el método para poner más años en su vida y más vida en sus años”. La mayoría de las personas pueden beneficiarse de realizar actividad física de forma regular. Es frecuente que la gente piense que hace suficiente ejercicio en el trabajo. Muchos piensan que son demasiado viejos para empezar, otros que su forma física ya es demasiado mala para intentar recuperarla. Obesidad, diabetes, o alguna discapacidad física, pueden ser las razones que desanimen al sujeto para comenzar a realizar actividad física. Pero en muchas ocasiones son simplemente la pereza, o las expectativas de fatiga y dolor las que impiden que ni siquiera llegue a intentarse.

En la actualidad parece existir evidencia suficiente que pruebe que aquellos que llevan una vida físicamente activa pueden obtener una larga lista de beneficios para su salud:

  • Disminuye el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares en general y en especial de mortalidad por cardiopatía isquémica en grado similar al de otros factores de riesgo como el tabaquismo.
  • Previene y/o retrasa el desarrollo de hipertensión arterial, y disminuye los valores de tensión arterial en hipertensos.
  • Mejora el perfil de los lípidos en sangre (reduce los triglicéridos y aumenta el colesterol HDL).
  • Mejora la regulación de la glucemia y disminuye el riesgo de padecer diabetes no insulin dependiente.
  • Mejora la digestión y la regularidad del ritmo intestinal.
  • Disminuye el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, como el de colon, uno de los más frecuentes y sobre el que al parecer existe mayor evidencia.
  • Incrementa la utilización de la grasa corporal y mejora el control del peso.
  • Ayuda a mantener y mejorar la fuerza y la resistencia muscular, incrementando la capacidad funcional para realizar otras actividades físicas de la vida diaria.
  • Ayuda a mantener la estructura y función de las articulaciones. La actividad física de intensidad moderada, como la recomendada con el fin de obtener beneficios para la salud, no produce daño articular y por el contrario puede ser beneficiosa para la artrosis.
  • La actividad física y de forma especial aquella en la que se soporta peso, es esencial para el desarrollo normal del hueso durante la infancia y para alcanzar y mantener el pico de masa ósea en adultos jóvenes.
  • Ayuda a conciliar y mejorar la calidad del sueño.
  • Mejora la imagen personal y permite compartir una actividad con la familia y amigos.
  • Ayuda a liberar tensiones y mejora el manejo del estrés.
  • Ayuda a combatir y mejorar los síntomas de la ansiedad y la depresión, y aumenta el entusiasmo y el optimismo.
  • Ayuda a establecer unos hábitos de vida cardiosaludables en los niños y combatir los factores (obesidad, hipertensión, hipercolesterolemia, etc.) que favorecen el desarrollo de enfermedades cardiovasculares en la edad adulta.
  • En adultos de edad avanzada, disminuye el riesgo de caídas, ayuda a retrasar o prevenir las enfermedades crónicas y aquellas asociadas con el envejecimiento. De esta forma mejora su calidad de vida y aumenta su capacidad para vivir de forma independiente.
  • Ayuda a controlar y mejorar la sintomatología y el pronóstico en numerosas enfermedades crónicas (Cardiopatía isquémica, Hipertensión arterial, Enfermedad pulmonar obstructiva crónica, Obesidad, Diabetes, Osteoporosis, etc.)
  • Disminuye la mortalidad tanto en adultos jóvenes como en los de mayor edad, siendo incluso menor en aquellos que tan sólo mantienen un nivel de actividad física moderado que en los menos activos o sedentarios.
  • Por último, todos estos beneficios tendrán una repercusión final en la reducción del gasto sanitario. Este es un argumento de peso para que tanto las administraciones públicas como privadas apoyen la promoción de la actividad física en todos los estamentos de nuestra sociedad.

 

El organismo humano como consecuencia del entrenamiento físico regular, presenta en sus diferentes aparatos y sistemas modificaciones morfológicas y funcionales que denominamos adaptaciones, las cuales van a permitir por una parte prevenir ó retrasar la aparición de determinadas enfermedades y por otra parte mejorar la capacidad de realizar un esfuerzo físico. Una persona entrenada físicamente será capaz de correr a la parada del autobús sin cansarse demasiado, jugar con sus hijos con mayor vitalidad e incluso hacer algún alarde con los amigos en un partido de fútbol.

Indudablemente el ejercicio físico regular nos permite desde el punto de vista psicológico afrontar la vida con mayor optimismo y mejor disposición, a la vez que socialmente es un medio de integración en distintos grupos humanos.

Entre los posibles problemas derivados de la práctica de actividad física, el más frecuente es el riesgo de lesiones musculoesqueléticas. Este es fácil de evitar si no se cometen excesos y el nivel de actividad aumenta de forma lenta y progresiva hasta alcanzar el deseado. Por otro lado, si bien es cierto que el ejercicio físico intenso aumenta considerablemente el riesgo de eventos cardiovasculares (infarto agudo de miocardio o muerte súbita cardíaca), tanto en individuos previamente sedentarios como en aquellos que realizan actividad física de forma regular, el riesgo global sigue siendo claramente inferior en estos últimos.

Para aquellos que tengan intención de empezar un programa de actividad física intensa y tengan algún tipo de enfermedad crónica (Cardiopatía isquémica, Hipertensión arterial, Diabetes, etc.) o mayor riesgo de padecerlas, y para las mujeres de más de 50 años y varones de más de 40 años, es aconsejable pasar un examen médico previo

 

El cuerpo humano Julio 5, 2007

Archivado en: Uncategorized — markoelgueta @ 2:35 am

El cuerpo humano

 

El cuerpo humano Julio 5, 2007

Archivado en: Uncategorized — markoelgueta @ 2:34 am

Nuestro cuerpo siempre se ha descrito como un milagro de la naturaleza o una máquina maravillosa, pero estos calificativos quedan cortos para describir lo verdaderamente extraordinario y complejo que es.

Somos capaces de respirar, alimentarnos, movernos, pensar, percibir, sentir y reproducirnos. Y solo con una mejor comprensión de esos procesos y de muchos más que se realizan durante nuestra vida, es que podremos entender lo verdaderamente complejo, versátil y excepcional que es nuestro organismo.

La Celula:

Para mantenerse y poder funcionar, la célula toma lo que necesita de su medio ambiente y produce otras sustancias al hacerlo. Así, la célula tiene componentes esenciales necesarios para estos procesos, los cuales están contenidos en su interior, y son sustancias químicas y enzimas que reaccionan para proveerle de energía. Además, está el material genético, que contiene la información para producir componentes celulares y para la duplicación de la célula.

Sobre la estructura y compenentes de la célula ahondaremos más adelante. Por lo pronto, podríamos entender, en términos simples, la vida estructural y funcional de una célula si la comparamos con una fábrica. Esta recibe suministros de materias primas desde afuera, los procesa y los transforma en productos, los cuales, en sí, se usan tanto para que la cadena de producción siga manteniéndose, como para ser transportados fuera de la fábrica y emplearse en otro lugar.

En nuestro organismo hay células de las más variadas clases y se agrupan para formar tejidos, y los tejidos, a su vez, para formar órganos y sistemas.

Los dos tipos

No obstante su variedad en estructura, tamaño y funcionalidad, las células se pueden dividir esencialmente en dos grandes
grupos, las eucariotas (animales y vegetales) y las procariotas. Las primeras se caracterizan porque el material genético está contenido dentro de un núcleo, rodeado de nucleoplasma y protegido por su propia membrana. Estas células son las típicas de nuestro cuerpo y además de ser más grandes, poseen una disposición interna más evolucionada y compleja.

Así, pueden realizar funciones específicas, como coordinar la química celular (reacciones internas y metabolismo) a través
del accionar de sus organelos celulares.

Las procariotas, en tanto, carecen de núcleo y de material genético. De esta manera, su organización interna es más sencilla: poseen solo los elementos químicos y enzimas (contenidas en el citoplasma) necesarias para su crecimiento y división celular. Se cree que las procariotas fueron la primera clase de células que aparecieron en el planeta.

Los Tejidos:

Estos conforman uno de los niveles de organización biológica que se encuentra entre el celular y el de los órganos.

En concreto, los tejidos son aglomeraciones de células con una estructura determinada, que se disponen ordenadamente para cumplir una misma tarea.

Las células que conforman determinado tejido pueden y suelen ser diferentes morfológica (forma y tamaño) y fisiológicamente (función específica). Sin embargo, lo que caracteriza al tejido es que cada uno de los tipos de células que lo componen cumple un papel indispensable para que este, en conjunto, pueda realizar su función.

Algunos tejidos se especializan en transportar materiales, otros, en contraerse para producir movimiento o circulación y otros, en secretar hormonas que regulan los procesos metabólicos.

Tipos de tejidos

Según su función y características morfológicas, existen diversos tipos de tejidos, que se agrupan en las siguientes categorías:

- Tejido epitelial: es el que reviste las superficies externas (piel) e internas (mucosas) del cuerpo. En este tipo de tejidos, las células están estrechamente unidas formando láminas. Entre las funciones que cumplen los epitelios están: servir como barrera de protección corporal, transportar material a lo largo de su superficie, absorber y sintetizar distintas sustancias útiles y contener terminaciones nerviosas sensitivas.

- Tejido conjuntivo o conectivo: los epitelios no son capaces de mantenerse por sí solos y necesitan de otros tejidos que actúan de sostén, estos son los tejidos conjuntivos y entre ellos se incluyen los tejidos sanguíneo, adiposo, cartilaginoso y óseo.

- Tejido muscular: está compuesto por numerosas células especializadas conocidas como fibras musculares. El tejido muscular es capaz de modificar su forma activamente, permitiendo la contracción y los movimientos.

- Tejido nervioso: en él se presentan dos tipos de células, las nerviosas (o neuronas) y las gliales. Este tejido dirige el correcto y puntual funcionamiento de todos los órganos del cuerpo.

Tejido muscular cardíaco

El músculo del corazón se llama miocardio y está conformado por un tejido muscular estriado especializado. Este tejido es más abundante en el ventrículo izquierdo, que debe ejercer el trabajo de expeler la sangre a todo el organismo y un poco menos presente en el ventrículo derecho, que se limita a expeler la sangre solo a la circulación pulmonar; por tanto, la pared del ventrículo izquierdo es de mayor espesor (más del doble) que la del derecho.

Tejido cartilaginoso

Es un tipo de tejido conjuntivo y se caracteriza presentar células estrechamente unidas y poco material intercelular, pero a diferencia del tejido óseo presenta gran flexibilidad, sin dejar de ser muy resistente.
Está formado por una red de fibras elásticas y colágeno encajadas en un componente gelatinoso de sustancia fundamental. Se encuentra en el pabellón de la oreja, en los discos intervertebrales, en las costillas, en la nariz, en la laringe, en la tráquea, entre otros lados.

Los Organos:

Los órganos: El siguiente nivel corporal

Entre las estructuras llamadas órganos se encuentran: la piel, los ojos, el corazón, los pulmones y el hígado.

Los órganos son el resultado de la unión de diferentes tejidos, que coordinados, realizan una o varias funciones vitales. El corazón, los pulmones, los riñones y los ojos, son algunas de las estructuras biológicas que se denominan órganos.

Cada uno de ellos está provisto de una composición diferenciada (distintas células y distintos tejidos), capaz de cumplir sus tareas. Así por ejemplo, el corazón está formado por tejido muscular, que al contraerse produce la circulación de la sangre y también está compuesto por un tejido fibroso que es parte de las válvulas que controlan la frecuencia y ritmo cardíacos.
Algunos órganos se pueden ver a simple vista, como la piel y los ojos. Pero la mayoría está al interior del cuerpo, como los riñones y los pulmones.

Los Sistemas:

Los sistemas: La unión hace la fuerza

Aunque en nuestro cuerpo existen órganos que desempeñan funciones específicas, hay otros que trabajan como parte de un grupo al que se denomina sistema.

En nuestro cuerpo hay 9 sistemas: el osteomuscular o locomotor (para algunos, entendido como dos sistemas aparte: el óseo y el muscular), el nervioso, el cardiovascular o circulatorio, el respiratorio, el digestivo, el inmune o inmunológico, el excretor, el endocrino y el reproductor.

En cuanto a cuál de estos es más importante, podríamos decir que todos y ninguno en especial. No se podría dar mayor valor a uno o a otro, porque todos son necesarios para mantenernos vivos. Así, por ejemplo, el sistema osteomuscular brinda soporte (si no seríamos blandos como gelatina), el circulatorio traslada el combustible y el oxígeno necesarios, el sistema reproductor que permite que la especie humana no desaparezca.

Sistemas gobernantes

Existen dos sistemas que ordenan y controlan las funciones que nuestro cuerpo debe realizar, estos son el sistema nervioso y el endocrino, los cuales recogen la información y luego envían instrucciones precisas a cada célula, para que, en conjunto, reaccionen en determinadas situaciones. Sin embargo, a pesar de su similitud funcional, estos sistemas trabajan de manera diferente; el nervioso actúa a través de impulsos eléctricos generados por las neuronas (células nerviosas), en cambio, el sistema endocrino controla el cuerpo por medio de mensajeros químicos que viajan a través de las hormonas.

 

FOTO Junio 22, 2007

Archivado en: Uncategorized — markoelgueta @ 8:19 pm

foto de van persie para ver kmo sube esta cosa.,.,.,robin

 

PRUEBA-PRUEBA-PRUEBA-PRUEBA Junio 22, 2007

Archivado en: Uncategorized — markoelgueta @ 8:15 pm

esta es una prueba pa ver como funciona esto y caxar el orden en k keda todo.,.,.,..,